Historia de Luis – Parte 2

Al día siguiente … Héctor me cogía con sus musculados brazos mientras yo besaba su cuello. El respiraba profundamente y me abrazaba con más fuerza según intensificaba la presión de mis labios sobre su piel. Adoraba escuchar su alterada respiración cuando era besado por mí. No pude evitar quitarle su camiseta deportiva y, rápidamente, bajarSigue leyendo “Historia de Luis – Parte 2”